domingo, 22 de enero de 2017

LA AGRICULTURA ECOLÓGICA


 Resultado de imagen para LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

La agricultura ecológica, también llamada orgánica o biológica, se basa en el cultivo que aprovecha los recursos naturales para, por ejemplo, combatir plagas, mantener o aumentar la fertilidad del suelo, etc., sin recurrir a productos químicos de síntesis como fertilizantes, plaguicidas, antibióticos, y similares, y en la no utilización de organismos que hayan sido modificados genéticamente, los transgénicos. De esta forma se consiguen alimentos más naturales, sanos y nutritivos. Además,  se ayuda a conseguir una mayor sostenibilidad del medio ambiente causando el mínimo impacto medio ambiental.
Hay varios tipos de agricultura ecológica que se basan en el equilibrio y respeto con el medio ambiente, como son, la agricultura Biodinámica,  la agricultura Natural o Fukuoka, la agricultura sinérgica, la agricultura Mesiánica, la Permacultura, etc.

Estas son algunas razones para consumir productos ecológicos:

Son saludables

Los productos ecológicos son más saludables ya que están libres de residuos tóxicos persistentes procedentes de pesticidas, insecticidas, antibióticos, fertilizantes sintéticos, aditivos y conservantes, muchos de ellos utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos o plagas y combatir enfermedades, para añadirles color y brillo (manzanas, naranjas, etc.) y que a medio o largo plazo producen causas muy negativas en nuestro organismo, como por ejemplo Párkinson. Al no contener substancias artificiales, los alimentos procedentes de la agricultura ecológica son asimilados correctamente por el organismo sin alterar las funciones metabólicas. Según los especialistas en nutrición, gran parte de las enfermedades degenerativas tienen su origen en la alimentación.
Otra característica de la agricultura ecológica es que, al cultivar los alimentos en suelos equilibrados por fertilizantes naturales, los productos son más nutritivos ya que contienen unos niveles más altos de vitaminas –especialmente la C–, minerales esenciales –calcio, magnesio, hierro, cromo…–, antioxidantes –que ayudan a prevenir determinadas enfermedades como el cáncer–, hidratos de carbono y proteínas.


No contienen aditivos sintéticos

Los alimentos ecológicos no contienen aditivos de síntesis que pueden provocar problemas en la salud tales como insuficiencias cardíacas, osteoporosis, migrañas, alergias, hiperactividad, Párkinson, etc.. Cabe destacar que los productos biológicos, cultivados sin el uso de agroquímicos, respetando los ritmos naturales y sin aditivos, son equilibrados y muy ricos en nutrientes. Por otro lado, diferentes estudios han demostrado que no es imprescindible la incorporación de sustancias de síntesis en el cultivo o producción de alimentos ni en su conservación posterior. No hace falta buscar productos fuera de temporada para colmar las necesidades nutricionales de nuestro organismo.

No contienen pesticidas

Centenares de pesticidas químicos son utilizados habitualmente en la agricultura convencional lo que provoca que restos de residuos de pesticidas aparezcan en los alimentos procedentes de esta agricultura que ingerimos diariamente. Diferentes estudios toxicológicos realizados demuestran la relación existente entre los pesticidas y ciertas patologías como el cáncer, las alergias y el asma.
El uso de pesticidas también es perjudicial para la salud del trabajador agrícola, un problema serio especialmente en países en desarrollo, donde el uso de pesticidas está poco regulado.
Por otra parte, en Europa se ha ocultado la alta toxicidad del glifosato.
A su vez, la utilización de estas sustancias daña el medio ambiente y conlleva un coste adicional a la sociedad, ya que ésta debe eliminar los residuos que los pesticidas dejan en la naturaleza.

No contienen organismos genéticamente modificados

En la agricultura ecológica no se autorizan los organismos genéticamente modificados (OGM). El cultivo de OGM tiene consecuencias negativas para el medio ambiente y faltan investigaciones sobre las consecuencias a largo plazo del cultivo transgénico; actualmente no existen resultados científicos que demuestren que el cultivo de OGM y los alimentos transgénicos sean inofensivos para el medio ambiente y la salud humana, y ya se conocen efectos indeseados por la ingesta de plantas modificadas genéticamente .
Además, tan sólo cuatro compañías controlan la alimentación mundial 
La agricultura con organismos genéticamente modificados conduce hacia la uniformidad genética y con ello hacia una erosión genética, lo que significa una pérdida de variedad, con grandes extensiones de un mismo cultivo. La agricultura ecológica quiere conservar e impulsar la variedad genética de las especies y tipos, y con ello la riqueza de los paisajes de cultivos autóctonos.

Son sostenibles con el medio ambiente

Respetar el medio ambiente es una de las máximas de los productos ecológicos; cuando consumimos alimentos de cultivo ecológico colaboramos en la conservación del medio ambiente y evitamos la contaminación de la tierra, el agua y el aire.
La agricultura ecológica es la más respetuosa con la fauna, la que genera una contaminación más baja de aerosoles, produce menos dióxido de carbono, previene el efecto invernadero, no genera residuos contaminantes y ayuda al ahorro energético y de los gobiernos, ya que en el cultivo y en la elaboración de los productos se aprovecha el máximo de recursos renovables.
Cabe destacar que la disminución de la diversidad biológica es uno de los principales problemas ambientales de la actualidad; la agricultura orgánica preserva las semillas para el futuro, impidiendo, de este modo, la desaparición de algunas variedades de gran valor nutritivo y cultural.

Tienen máximos niveles de calidad

Los alimentos ecológicos provienen de la agricultura ecológica, que utiliza un sistema de producción de la máxima fiabilidad pues está sujeto a una trazabilidad desde el campo hasta la mesa mediante el Reglamento Europeo 834/2007.
Todos los agentes que intervienen en la cadena agroalimentaria están sujetos al control e inspección de las materias primas utilizadas, el proceso de elaboración, el envasado, el etiquetado, etc. mediante las empresas de control y certificación acreditadas.

Son respetuosos con la naturaleza

La agricultura ecológica fertiliza la tierra y frena la desertificación; favorece la retención del agua y no contamina los acuíferos; fomenta la biodiversidad; mantiene los hábitats de los animales silvestres, permitiendo y favoreciendo la vida de numerosas especies; respeta los ciclos naturales de los cultivos, evitando la degradación y contaminación de los ecosistemas; favorece la biodiversidad y el equilibrio ecológico a través de diferentes prácticas: rotaciones, asociaciones, abonos verdes, setos, ganadería extensiva, etc.; potencia la fertilidad natural de los suelos y la capacidad productiva del sistema agrario; recicla los nutrientes incorporándolos de nuevo al suelo como compost o abonos orgánicos, y utiliza de forma óptima los recursos naturales.
En resumen, respeta el equilibrio de la naturaleza contribuyendo a la preservación del ecosistema y al desarrollo rural sostenible.

Son más sabrosos

Los productos ecológicos, al ser elaborados de forma más artesanal y cuidadosa, recuperan los gustos originales y tienen mejor sabor. Debido a que las plantas sólo son regeneradas y fertilizadas orgánicamente, éstas crecen más sanas y se desarrollan de mejor forma, conservando el auténtico aroma, color y sabor. Por ello, muchos consumidores prefieren alimentos ecológicos, ya que conservan el verdadero gusto de cada ingrediente y les permite recuperar el sabor tradicional de los alimentos. Además, los alimentos ecológicos se conservan mejor que los convencionales.
Imagen relacionada

IMPORTANCIA DE LAS LABORES CULTURALES EN UN CULTIVO

IMPORTANCIA DE LAS LABORES CULTURALES EN EL CULTIVO

Las labores culturales son aquellas actividades de mantenimiento y cuidado que se llevan a cabo durante toda la producción de cualquier tipo de planta ya sea a campo abierto o en agricultura protegida. El objetivo principal de realizar estas actividades es brindarle las condiciones y los requerimientos que las plantas necesitan para crecer.
Estas actividades ofrecen una mayor eficiencia en la regulación y aplicación de los nutrientes, lo cual implica un correcto uso de los recursos como el agua y los fertilizantes, así como un bajo costo de mantenimiento; asimismo, es posible obtener una mayor cantidad de plantas y una producción con más calidad.
Entre las principales labores culturales está el riego, el cual es una de las tareas principales que ayuda a que las plantas puedan crecer más rápido, de forma saludable y bien hidratadas. Es importante mencionar que existen distintas formas de riego, entre las principales están el riego por goteo, riego por aspersión y riego por nebulización.
Otro de los aspectos importantes dentro de estas labores es la nutrición, ya que es la que le aporta a las plantas los elementos necesarios, ayuda a mantener una producción constante y a aumentar el rendimiento de los cultivos, además interviene en el crecimiento de éstas e influye en el desarrollo de los frutos. Cabe mencionar que para realizar una correcta nutrición hay que tomar en cuenta distintos aspectos, por ejemplo la variedad de cultivo, la zona, el tipo de clima y los recursos.
El tutorado, la poda y el raleo también forman parte de estas labores, ya que por una parte ayudan a brindar soporte y por otra permiten formar a la plantas con una estructura adecuada para soportar el peso de los frutos y admitir la entrada de luz; además estas actividades ayudan a evitar la competencia por los nutrientes y permiten realizar la cosecha de forma correcta y sencilla.
Asimismo, el aporque es otra actividad que se debe realizar durante el cultivo, ya que es la acción que permite dar soporte a las plantas a partir del recubrimiento de las raíces, incluso ayuda a facilitar los riegos e impide el exceso de humedad en los tallos. Por otra parte, también es importante realizar el control de malezas ya que éstas compiten con el cultivo por el consumo de nutrientes, luz y agua. Las malezas por estar mejor adaptadas, se difunden y multiplican con facilidad, además tienen mayor resistencia a las adversidades climáticas.
Por último es importante llevar a cabo un control de plagas con el fin de evitar enfermedades que propicien la pérdida y la disminución de los cultivos, se recomienda efectuar distintos tratamientos para prevenir el ataque o lograr el control de éstas. Estos tratamientos pueden ser orgánicos, químicos, biológicos físicos y de prevención.

PLANTAR HABAS EN MACETAS

 Resultado de imagen para PLANTAR HABAS EN MACETAS


Plantar habas en maceta

Es el momento de las habas. Antes de que lleguen las heladas, tenemos que tenerlas germinadas. Así que, a plantar. Tal como indica, nuestro calendario de cultivos de octubre, es entre septiembre y noviembre la época más adecuada, pero dependiendo de la zona geográfica, puede extenderse un poco más, siempre que no haya helado. Una vez germinadas, aguanta muy bien el frío.
El haba es típico cultivo de otoño, son muy productivas y no requieren cuidados especiales. Únicamente, al igual que los guisantes, requiere un tamaño de maceta mínimo de unos 30 cm de diámetro y 25 de profundidad. En primavera, nos sorprenderá con sus múltiples vainas repletas de ricas habas, que aportan a nuestro organismo minerales como magnesio, hierro y calcio, y vitaminas B y C.
El haba es una leguminosa originaria de Oriente Medio que muy pronto se extendió por toda la cuenca mediterránea. Es unos de los principales alimentos durante la primavera en todas las culturas agrícolas. En España es un cultivo arraigado desde épocas prehistóricas.
Las variedades de haba se clasifican por la duración de su ciclo y el tamaño de la planta. Para cultivar en el huerto urbano son recomendables las variedades de ciclo corto y de menor crecimiento.
Antes de sembrar, las semillas necesitan estar a remojo durante un día para que una vez sembradas sea más fácil su germinación. Las semillas las sembraremos de forma directa en un marco de plantación de 50 x 50 cm. La germinación se producirá a los 10 días desde su siembra. Las semillas necesitan de una temperatura inferior a los 20 grados para poder germinar.
Sus raíces son profundas, así que necesitaremos macetas con cierta altura, mínimo de 25 cm, mejor si son mayores.
Respecto al riego, necesita riegos continuos pero cortos, es importante tener el terreno húmedo, pero sin excesos
Sus plagas más importantes son el pulgón negro y los trips. Y las enfermedades que más les afectan, el mildiu y la brotitis.
La recolección  se realizará a los 3-4 meses de la siembra y no hay que dejarlas en las vainas mucho tiempo, pues se endurecen y pierden sabor.
Sus asociaciones de cultivos favorables son las lechugas, el apio y las patatas.  Y, por el contrario, le perjudican otras leguminosas (judías, guisantes…), las cebollas, los puerros y los ajos.

COMO PLANTAR AJOS

Cómo plantar ajos


¿Sabias que cultivar ajos es muy sencillo? No es necesario disponer de grandes espacios para plantar ajos, Allium sativum, de hecho, se pueden cultivar perfectamente en containers o macetas y formar parte del huerto urbano ecológico. Este bulbo es muy conocido y apreciado por su gran valor en la gastronomía tradicional de muchos países e igualmente valorados son los beneficios y propiedades medicinales del ajo.
El ajo es una planta perenne que tiene unas hojas largas y aplanadas.  Pertenece a la familia botánica Alliaceae y es originario del Asia central, donde ya era cultivado hace más de 4.000 años.
.

¿Cuándo se plantan o siembran los ajos?

El mejor periodo para plantar o sembrar ajos suele ser de noviembre a febrero (si te encuentras en el hemisferio norte) o de mayo a agosto (si estás en el hemisferio sur).
Además te animo a que eches un vistazo al calendario de cultivo para ver las fechas de siembra de otras hortalizas.
.

El cultivo del ajo

Los ajos no requieren de condiciones o cuidados muy especiales durante su cultivo.
Sólo necesitas unos dientes de ajo sanos y en buen estado.
Haz un pequeño surco en la tierra (de 3 a 6 cm de profundidad es suficiente) y coloca los dientes de ajo directamente en la tierra.  Asegúrate de que la punta del ajo queda orientada hacia el exterior (hacia arriba) porque de ahí es de donde brotará el tallo.
Una vez ya han echado el tallo puedes poner el acolchado 
Deja una distancia entre ajo y ajo de unos 15 cm.
Es un cultivo que requiere luz, por lo tanto, déjales un lugar en el huerto en el que reciban luz directa. Los ajos aguantan muy bien las temperaturas frías, así que no te preocupes mucho por las temperaturas bajas.
i plantas los ajos en macetas éstas deben tener unos 40 cm de profundidad para permitir el desarrollo de las raíces.
Lo más importante se podría decir que es controlar los riegos. De hecho, si los tienes cultivados en el exterior y reciben agua de lluvia no tendrás que regarlos, porque necesitan muy poca agua, tan poca como un riego o dos al mes.
Si los siembras en un sustrato con buena aireación y drenaje estaremos evitando problemas como enfermedades derivadas de hongos o la pudrición del propio ajo.
Los ajos se pueden asociar con otros cultivos como acelgas, fresas, lechugas, cebolla, puerro o zanahorias.
Los ajos se cosechan cuando vemos que las hojas se van marchitando. Pueden estar listos en un periodo de entre 4 y 7 meses, dependiendo de las condiciones que hayan tenido durante su crecimiento.
Además las flores de los ajos son comestibles, no dudes en cortarlas y añadirlas a tus recetas favoritas.
Parece ser que sembrar los ajos en luna menguante propicia que éstos sean más abundantes. ¿Cuál es tu experiencia?

.Resultado de imagen para cultivo de ajo

.

COMO CULTIVAR PEPINO EN MACETAS DE HUERTO ECOLÓGICO


Cómo cultivar pepino en macetas en el huerto urbano ecológico

Cultivar pepino en macetas en el huerto urbano ecológico puede ser sencillo de hacer con estos consejos que te doy en este artículo. Es una hortaliza que se consume mucho especialmente en recetas de cocina como ensaladas y platos tibios o fríos.
El pepino, Cucumis sativus, es una planta herbácea anual que pertenece a la familia botánica Cucurbitaceae, igual que el melón, la sandía o la calabaza.
Vamos a conocer cuáles son las condiciones de cultivo del pepino en macetas y mesas de cultivo.
.

Cómo cultivar pepino en macetas en el huerto urbano ecológico

pepino huerto urbanoSiembra del pepino: Siembra las semillas de pepino a no más de 2 cm de profundidad y cúbrelas ligeramente. Las semillas del pepino requieren de una temperatura constante de entre 25 y 27ºC. Deja para cada planta de pepino unos 40 cm².
Sustrato: el pepino necesita que la tierra de cultivo con pH entre 5.5 y 6.5, que tenga buen aporte de materia orgánica (puedes usar humus de lombriz), que permita un buen drenaje del agua, que la tierra esté suelta y que no se apelmace.
La maceta o mesa de cultivo en la que siembres los pepinos debe tener, idealmente, 40 cm de profundidad.
Luz: ubica las plantas de pepino en una zona con buena exposición solar. Cuanto más luz reciban mayor será la producción de frutos.
Temperatura: estas plantas crecen de forma óptima en climas templados, que no sobrepasen los 30 ºC y que no bajen de 8ºC. Estar por encima o por debajo de este rango de temperaturas puede afectar a la floración y la formación de los frutos.
Riegos: el pepino necesita riegos regulares para mantener la tierra con cierto grado de humedad constante. Es preferible optar por el riego por goteo, puede ser muy sencillo de instalar en huertos urbanos y así ahorraremos agua y ajustaremos bien las cantidades que necesitan las plantas, evitando problemas por carencias o excesos.
Poda del pepino: a lo largo del ciclo vital de esta hortaliza iremos retirando las hojas que veamos que se encuentran en malas condiciones, que estén amarillentas, marrones, etc. Además, si queremos dar mayor vigor al proceso de floración y fructificación, podemos retirar algunos tallos secundarios y dejar el principal y dos o tres más, manteniendo una simetría en la planta.
Tutorado del pepino: al ser una planta rastrera y trepadora, es necesario tutorar el pepino según va creciendo por varios motivos: para favorecer un desarrollo regular de la planta, se aprovecha mejor la luz, aumenta la floración y el crecimiento de los frutos, y prevenir enfermedades por hongos y plagas. Mira cómo tutorar plantas.
Asociaciones de cultivos: es importante tener en cuenta qué otras plantas puedes cultivar junto al pepino para que haya una sinergia ente las plantas, especialmente si usas jardineras grandes o mesas de cultivo. El pepino se puede asociar bien con las espinacas, acelgas, remolacha, lechuga o girasol.
Plagas y enfermedades del pepino: podrían aparecer pulgones, trips, mosca blanca, orugas o arañas rojas, mientras que en enfermedades, la más común es el oídio. Todas ellas se pueden prevenir y tratar de forma ecológica, mira aquí.
Cosecha del pepino: Dependiendo de las condiciones de cultivo y de la variedad de pepino que estemos cultivando, desde que empezamos a sembrar el pepino hasta que lo cosechamos pueden haber transcurrido 100 días.
Posibles problemas durante el cultivo del pepino:
* Si ves que los frutos tienen rajas puede ser porque hay una diferencia de temperatura importante entre el día y la noche y los pepinos se resienten.
* Si los pepinos están amarillentos las causas pueden ser varias: falta de luz, falta de riego o por exceso de nitrógeno o de potasio.
* Si los pepinos se curvan o se estrechan en los extremos puede deberse a falta de agua o a temperaturas demasiado altas.

ORIGEN DE LA AGRICULTURA

¿CÓMO NACIÓ LA AGRICULTURA EN EL MUNDO?

El inicio de la agricultura se encuentra en el período Neolítico, cuando la economía de las sociedades humanas evolucionó desde la recolección, la caza y la pesca a la agricultura y la ganadería. Las primeras plantas cultivadas fueron el trigo y la cebada. Sus orígenes se pierden en la prehistoria y su desarrollo se gestó en varias culturas que la practicaron de forma independiente, como las que surgieron en el denominado Creciente fértil (zona de Oriente Próximo desde Mesopotamia al Antiguo Egipto), las culturas precolombinas de América Central, la cultura desarrollada por los chinos al este de Asia, etc.

La agricultura y la dedicación de las mujeres a una maternidad intensiva permitieron una mayor densidad de población que la economía de caza y recolección por la disponibilidad de alimento para un mayor número de individuos. Con la agricultura las sociedades van sedentarizándose y la propiedad deja de ser un derecho sólo sobre objetos móviles para trasladarse también a los bienes inmuebles, se amplía la división del trabajo y surge una sociedad más compleja con actividades artesanales y comerciales especializadas, los asentamientos agrícolas y los conflictos por la interpretación de linderos de propiedad dan origen a los primeros sistema jurídicos y gubernamentales. La nueva situación de la mujer, recluida ahora a un espacio doméstico, la excluye de la economía y de la vida social dando origen al patriarcado
Se produce una transición, generalmente gradual, desde la economía de caza y recolección a la agrícola. Las razones del desarrollo de la agricultura pudieron ser debidas a cambios climáticos hacia temperaturas más templadas; también pudieron deberse a la escasez de caza o alimentos de recolección, o a la desertización de amplias regiones. A pesar de sus ventajas, según algunosantropólogos, la agricultura significó una reducción de la variedad en la dieta, creando un cambio en la evolución de la especie humana hacia individuos más vulnerables y dependientes de un enclave que sus predecesores
.Resultado de imagen para como surgio la agricultura

FUENTES DE AGUA Y TIPOS DE RIEGO EN LA AGRICULTURA

Fuentes de agua y tipos de riego


Cuando se organiza un huerto es importante planificar el sistema de riego,  porque la forma de regar determina la forma de sembrar y plantar. Si el  riego es con manguera puedes sembrar en superficie plana con un borde de casi un palmo de altura en su contorno exterior para que retenga el  agua. Si el riego es por inundación, tendrás que hacer un sistema de  caballones o lomos. Si trabajas con bancales necesitas un sistema fijo  de riego por goteo.
Algunas plantas necesitan mas agua que otras. En la planificación tienes que  tener esto muy en cuenta. Un exceso de riego puede crear problemas de  podredumbres y hongos parásitos. La falta de agua supone una merma en el desarrollo vegetal y torna las plantas duras y con tendencia a  espigarse o montar en flor.
El agua que utilices para el riego puede venir de ríos, pozos, del grifo, un depósito o directamente del cielo.
Ríos y arroyos
Es una buena forma de regar los huertos, pero muchas veces no tienes esta  fuente de agua a tu alcance. No necesitas bombas de agua en la mayoría  de los casos. Si el río o arroyo pasa cerca del huerto puedes tomar el  agua desde el punto más alto y con el mismo desnivel puedes tener la  presión necesaria para regar. Haces una arqueta al lado del río, de  manera que el agua entra a través de un filtro y sale por una manguera  que llevas hasta varias tomas por el huerto, con sus correspondientes  grifos y mangueras flexibles o tubos de goteo.
Las aguas destinadas al riego deben ser puras, ya que un agua contaminada o con exceso de sal o cloro, dañará las plantas considerablemente en la  producción.
Pozos
Suelen ser aguas subterráneas con alto contenido en cal. Muchos de estos pozos están por debajo de los 100 metros de profundidad y el agua se extrae  por medio de bombas eléctricas o de gasoil y de instalaciones de  mangueras hasta la zona destinada al riego.
Depósitos artificiales
Se construyen con hormigón o son de fibra y se sitúan en sitios elevados, a fin de obtener la presión necesaria para regar. Los depósitos de fibra  se deben de montar sobre bases estables, niveladas y bien limpias, o de  lo contrario al ser llenados de agua podrían sufrir roturas por el peso  sobre la base.
Si la fuente de agua está más elevada, es mucho más fácil llenar estos  depósitos, pero si está por debajo del nivel del depósito habrá que  bombearla.
Riego por inundación
Es el clásico riego que inunda los surcos o caballones y que suele venir a través de canales creados expresamente. Para este tipo de riego hay que disponer de abundante agua, ya que se malgasta mucha. Es ideal para el  riego de arrozales, patatas, tomates, pimientos, berenjenas, judías,  lechugas etc., pero no adecuado para plantas medicinales
Riego por mangueras
Este método de riego es muy sencillo, y tan sólo requiere una buena  instalación con mangueras enterradas rígidas, unas cuantas tomas de agua o grifos con mangueras flexibles. Te permite regar el huerto a tu  gusto, pudiendo poner el agua en el lugar que deseas. Es conveniente que la manguera llegue sin problemas a todos los lugares del huerto.
Riego por goteo
Este método es por mangueras o tubos fijos con goteros intercalados cada 30 o 40 cm, goteando el agua solo en los sitios necesarios. Es un buen  sistema en zonas de alta temperatura y si dispones de pocos recursos de  agua. Puedes ahorrarte mucho tiempo y agua a la hora de tener que regar.
El sistema de riego por goteo con un sencillo programador de riego (de  venta en tiendas de jardinería) puede ser conectado a un grifo y las  plantas solo se riegan entre 15 y 30 minutos cada día o entre media hora y una hora cada dos días. Este sistema tiene la ventaja adicional de  que te permite ausentarte durante largos períodos sin que por ello  sucumban los cultivos por falta de riego.
Riego por aspersión
Este tipo de riego se basa en unos aparatos que disparan el agua a presión  hacia arriba, dando vueltas continuamente y regando un radio que  dependerá de la presión del agua. Es apto para cultivos como maíz,  patatas, cebollas, guisantes y habas, pero nefasto para cultivos de  tomates, pimientos, berenjenas, judías, calabacines y plantas  medicinales.
Se malgasta mucha agua, ya que con el calor se vapora mucha antes de llegar a las raíces de las plantas.
.
¿Cuando regar?
En otoño- invierno
El riego se realizará durante las horas más cálidas del día, para evitar  que durante la noche la planta sufra más daño con las heladas. Si el  ambiente está húmedo con un par de veces a la semana será suficiente  para conseguir que las plantas germinen.
Si hemos sembrado al inicio del otoño y nuestro objetivo es que los  alumnos tengan la cosecha antes de que empiece el invierno, será  necesario regar más, para que las plantas se desarrollen con rapidez.  Eso dependerá en gran medida del clima del entorno.
En nuestro huerto conectamos el sistema de riego media hora, dos día a la semana, si no llueve. Si llueve no es necesario regar.
En primavera-verano
Cuando las plantas comienzan a crecer, necesitan más aporte hídrico. Regaremos lo suficiente para que el terreno esté húmedo pero no encharcado. No es necesario mucha agua, puesto que mantenemos el suelo de los bancales  cubierto con paja, que impide la evaporación del agua de riego y el terreno se apelmace. Se puede conectar el sistema de riego unos minutos cada día, si no llueve.